jueves, 18 de septiembre de 2008

Si algo puede salir mal, saldrá mal...

Seguro que todos habéis experimentado alguna vez uno de esos momentos de desesperación en los que te entran ganas de mandarlo todo a la mierda y en los que piensas. "¿Qué más puede pasarme?" Pues eso es justo lo que he sentido hace unos minutos y que me ha llevado a escribir esta "oda a la frustración"...

Empecemos la historia desde el principio: Ayer volví a casa en bici cuando ya estaba anocheciendo; iba toda feliz con mis luces y más o menos despacio porque, como sólo llevo montando 2 días, todavía no tengo suficiente soltura... De pronto, a unos 100 metros de mi casa, se me cruzó un gato negro en la calzada y, como no quería atropellarle, me fui hacia un lado y rocé el lateral de la bici con el bordillo de la acera (durante unos metros). Me desequilibré un poco, pero frené sin problemas, así que me bajé tranquilamente pensando "uff, sólo ha sido un susto"... y, de repente, descubro que se ha desenganchado la cadena del piñón trasero y que ya no puedo pedalear! Menos mal que estaba cerca y pude llevar la bici andando a casa... Pero bueno, al menos esta parte tiene final feliz, porque cuando llegué, a la luz de una farola, enganché la cadena con la mano y, además, en un piñón más grande para no sufrir tanto al subir cuestas...

El siguiente desafío fue ponerle el candado a la bici. Quería dejarlo hecho, así que moví la bici por el jardín de la casa hasta debajo de mi ventana (era la única forma de tener luz) y, con un destornillador que tomé prestado de la casa, me puse a la tarea. Por precipitarme, no vi que había una tuerca y se me cayó al suelo... me tiré un buen rato buscándola, pero nada, con tan poca luz era imposible! Otra vez conseguí salir airosa de la situación, porque encontré tuercas en el sitio del que cogí el destornillador y una servía para el tornillo!

Y ahora diréis: "¡Qué quejica es esta mujer, si todo se soluciona!" Sí, es verdad, pero acabas harto de tener que ir resolviendo un problema tras otro, por pequeño que éste sea.

Pero bueno, lo peor viene ahora: cuando ya por fin entré en casa y me disponía a lavarme las manos con agua calentita... NO HABÍA AGUA CALIENTE!!! Mi compañero llamó a la dueña un montón de veces y le dejó mensajes durante la tarde, pero ésta no dio señales de vida... Así que aquí estoy, sin ducharme (porque os aseguro que el agua está tan fría que es imposible) y cargada con mi toalla y el champú, a ver si puedo utilizar las duchas del gimnasio de la uni...

Podría acabarse aquí, pero no, eso era mucho pedir. Por supuesto, tampoco hay calefacción (supongo que tendrá el mismo mecanismo que el agua caliente) y la casa está realmente congelada... Intenté estudiar en mi habitación, pero tenía que ponerme el abrigo y los guantes y, aun así la nariz se me helaba, así que traté de generar calor como pude. Cogí un cubo y lo llené de agua hirviendo y encendí unas cuantas velas, pero aun así no entraba en calor... Al final me metí en la cama y con los dos edredones nórdicos que tengo conseguí acabar con el frío.

Yo pensaba: "mañana será otro día..." pero casi mejor que no lo hubiera sido, porque nada más levantarme, me he encontrado con que no había luz!!! Menos mal que ya me conozco el cuadro eléctrico como la palma de mi mano y he podido activar el diferencial. Espero que no haya vuelto a saltar, pero no me extrañaría nada si así fuera...

Por fin llego a la universidad, abro la mochila para sacar mi botella de agua y, cuando la voy a cerrar... pin! se sale la cremallera!! Me he pasado unos 1o minutos intentando arreglarla, pero no he sido capaz, así que he pensado en sujetarla con algo. No tenía coleteros, ni ninguna goma que pudiera usar, así que he tenido que agudizar mi ingenio (por algo soy ingeniera, jeje) y utilizar la anilla cutre que me venía con la llave del candado de la bici... Le he hecho una foto, pero no la podré subir hasta mañana.

Así que nada, voy a ver si hablo con los del alojamiento y, cuando salga de clase, intentaré acercarme al centro de la ciudad a comprar una mochila... ¡¡Cómo echo de menos ahora la comodidad de mi vida en España!! Pero bueno, ya sabéis lo que dicen: "lo que no te mata, te hace más fuerte..."

No soy nada supersticiosa, así que ayer no le di ninguna importancia al hecho de que el gato que me crucé fuera negro, pero después de todo esto, la verdad es que da que pensar...

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Puf, esos típicos días son de lo más insoportables. Lo mejor que puedes hacer es dedicarte el día a ti misma, en plan: PUES AHORA ME GASTO 10€ EN UN BOTE DE HELADO DE HAGUEN DAZS Y ME LO COMO DE UNA SENTADA! (Yo lo suelo hacer con botes de leche condensada, o de dulce de leche, o directamente, mahonesa con pan XDDD).

Nada, mucha paciencia y al toro! Aunque estoy seguro de que después de haberlo escrito te habrás sentido mucho mejor :)

PD: ¡Tira la bicicleta esa y cómprate una chupiguay, y luego te la traes a los madriles! :P

Zaq dijo...

- Irene, me recuerdas los inicios de Iván en París... ¡No te desanimes! ¡Vamooos!
- Si vuelve a suceder lo del agua y es urgente una ducha, calienta agua y date una ducha estratégica.
- Lo del gato negro, 100% seguro no fue su culpa :D Mi gato era negro, me lo cruzaba todos los días y aqui toy.
- Lleva siempre una linterna pequeña contigo.

Natalia Martínez Pérez dijo...

Hola Irene!!!
Pero qué envidia me das!! la verdad es que esto de hacer una bitácora para relatar las aventuras de tu erasmus está pero que muy bien.
Esto de la bici, me parece super naif, toda la gente tan educada por allí, como dice Bruno, a mi me daría mucho miedo.
Esperando más noticias desde ese alucinante país...
Besos!
PD: me encanta el título del blog, las huellas de Atenea es super evocador.

Anónimo dijo...

¿DUCHA ESTRATÉGICA? JAJAJAJAJAJA

Anónimo dijo...

Me estoy dando cuenta de que es un poco triste que yo te recomiende que te comas un kilo de helado, y ezequiel te de soluciones prácticas. Así me va, todo el día comiendo XDDD

Irene dijo...

Ya estoy más animada (hoy tenemos fiesta), aunque sigo sin agua caliente... Ayer me tuve que duchar a base de llenar la bañera de agua fría y luego hervir un par de cazuelas y recipientes en el microondas para echárselos...
Lo de la linterna, es cierto, me la tengo q comprar, pero es que siempre se me olvida y no hay tiendas cerca, tienes q ir a propósito al centro de la ciudad...
Natalia, muchas gracias por decirme que te gusta el título del blog!!! Eres la primera persona que me lo dice y la verdad es q lo agradezco un montón, porque no estaba demasiado segura y encima, un amigo mío se metió con él...