martes, 24 de agosto de 2021

¿En qué momento nos olvidamos de ser padres para convertirnos en abuelos?

Desde que fui madre hace casi cuatro años, parece que no sé escribir de otro tema y que sólo lo hago para desahogarme... Es así, y lo siento, pero realmente lo necesito. Espero que al menos mis palabras encuentren un lector o lectora que, tras leerlas, se sienta menos solo en el mundo.

No puedo más, de verdad, y no quiero hacer daño a nadie con mis palabras, pero necesito soltarlas o me voy a volver loca. He tenido una vida dura, sobre todo la infancia y la adolescencia, y lo único que siempre he querido es ser madre. No me importa la carrera, ni el máster, ni el trabajo, ni la casa... Nada de lo que he conseguido en mi vida es comparable para mí. Casi diría que para mí ser madre era más que un deseo; era mi razón para vivir.

Entonces, si éste es MI momento, ¿por qué no voy a poder disfrutarlo? ¿por qué me tengo que pasar toda la vida poniendo a los demás por delante? Ya está bien, ¿no? Digo yo que en algún momento me tocará ser feliz.

Y vosotros diréis, pero ¿qué te lo impide? ¿por qué no eres feliz? Y lo más duro de todo es que la respuesta está en las personas que supuestamente más te quieren en el mundo, a mí o a mi marido: los abuelos de mis hijas.

Mira que lo he pasado mal con la (fallida) lactancia, pero eso sólo fue una época; luego llegó el biberón y vi la luz. Pero los abuelos siguen ahí, y cuatro años después, siguen los mismos problemas del primer día: no escuchan y no respetan.

Y pienso, ¿será algo que sólo pasa en mi familia? Pero no, me atrevería a decir que es algo que sufrimos la mayoría de padres, que incluso nuestros padres sufrieron en su día... Entonces, ¿cómo es posible? ¿en qué momento nos olvidamos de ser padres para convertirnos en abuelos?

Si algo he aprendido como madre es ese amor infinito e incondicional que se siente por los hijos. Y, por una parte, eso me ha hecho entender mejor a mi padre y suegros y saber lo que pueden sentir, lo duro que tuvo que ser el día que nos fuimos de casa o cuando dijimos que ya no queríamos más besos ni abrazos... Pero por otra, me lleva a desesperarme cuando veo su comportamiento con sus nietas y cómo se pasan por alto todos nuestros deseos y peticiones... ¿por qué han dejado de respetarnos? Sus nietas son sus nietas, pero nosotros somos sus hijos. Y lo estamos pasando mal. Y lo más duro de la paternidad está siendo lidiar con ellos.

Yo no quiero ser así. Quiero apuntar esto aquí y que perdure en mi memoria, porque no quiero fastidiar a mis hijas dentro de 30 años cuando ellas sean madres y sea su momento de decidir cómo quieren criar a sus hijos. Esa decisión es suya, no mía, y yo tendré que respetarla. Con lo que yo quiero a mis hijas, de verdad que no me imagino poniéndoles la zancadilla. Convirtiéndome yo en la buena, la que da los caprichos, la que malcría y la que se queda con todos los momentos divertidos mientras ellas tienen que echar un paso atrás y ser las "ogras".

Porque parece que ése es el papel que me queda a mí estos días. Parece que lo único que sé hacer es reñir a mi hija y que no voy a poder enseñarle ni a patinar, ni a montar en bici ni a nadar. Que sus abuelos tienen que ser las estrellas del rock mientras yo me gano que no me dirija la palabra. Mientras veo que, cuando pasa tiempo con ellos, se convierte en una niña dependiente, desobediente, mimada y básicamente imbécil. Una niña que casi diría que me cae mal. Que no es la niña que quiero criar. Y me genera una impotencia tremenda porque no sé cómo salir de esta situación.

Mi marido y yo hemos organizado toda nuestra vida para poder criar a nuestras hijas: trabajo, casa, tiempo libre... Y estamos felices de que sea así. Queremos educarlas nosotros. No necesitamos que los abuelos nos las (mal)críen; de hecho, estaríamos mucho más a gusto en nuestra casa. Y, sin embargo, todas las vacaciones hacemos el esfuerzo de pasar tiempo con ellos, sólo para convertirnos en meros espectadores que casi tienen que pedir permiso para pasar 5 minutos con ellas.

Pues ya estoy harta, ya no puedo más. O te comportas como un abuelo/a "de diario" y eres parte de su educación, lo que implica trabajar en su independencia, reñirlas si es necesario, no darle capricho tras capricho... en definitiva, respetar las decisiones que hemos tomado sus padres, o tendrás que ser un abuelo/a que las vea 3 veces al año, porque todo no se puede tener.

No puedo con la frasecita "os creéis que son vuestras, cuando son de todos". Pues perdona pero creo que no estabais ahí el día que las engendramos, ni dentro de mi barriga ni el día que me rajaron para sacarlas... No veo dónde tenéis la cicatriz, ni las grietas en los pezones, ni la falta de sueño, ni la (casi) depresión post-parto. Para empezar, ningún ser humano es posesión de nadie, ni de sus padres, pero pretender ponernos a todos al mismo nivel...

Y cuando ya oigo el genial "los niños saben distinguir perfectamente cómo comportarse con unos y con otros". Ah, claro, porque yo tengo que convertirme en un puto ogro que sólo sabe reñir, que no puede concederle ni un solo capricho ni apenas hacerle regalos. Tengo que dejaros todas las satisfacciones a vosotros y llevarme yo toda la mierda. Y vosotros sólo veis el rato que estáis delante, pero no veis el daño que causáis después. No es cierto, no es verdad que los niños lo distingan tan bien. Es sistemático: las niñas pasan unos días con los abuelos y después no hay quien las aguante. Ya no quieren vestirse solas, no pueden desayunar o merendar sin que alguien les lea un cuento o les ponga la tele, quieren estar todo el día en brazos... y están más irascibles, gruñonas y desobedientes.

Pero vosotros eso no lo veis. Las dos semanas que me cuesta a mí "enderezarlas" y volver a meterlas en rutina y que estén tranquilas y bien para que vengáis a tirarlo por tierra dentro de unos días... Eso no lo veis.

Pues ojalá lo vierais. Ojalá nos escucharais cuando intentamos decíroslo. Ojalá respetarais nuestra manera de educar. Ojalá os pusierais en nuestro lugar, como nosotros lo hacemos en el vuestro. Ojalá dejarais de haceros las víctimas y de chantajearnos para pasar tiempo con vuestras nietas a costa de dejarnos a nosotros fuera. Ojalá os acordarais de que, antes de ser sus abuelos, sois nuestros padres.

domingo, 4 de febrero de 2018

Hagas lo que hagas con tus hijos, lo harás mal

Estamos bastante acostumbrados a que los demás opinen sobre nuestras vidas y, en general, uno aprende a vivir con ello, escuchar algunos consejos, desechar otros y tomar sus propias decisiones.

Pues no sabemos muy bien por qué, pero este entrometimiento puede llegar a niveles sorprendentes cuando tienes un hijo. Sí, así es. Si me lo hubieran dicho antes de ser madre, no me lo habría creído... Y, sin embargo, parece que es algo habitual y nos pasa a todas. Una amiga me dijo un día que "no se tiene suegra hasta que se tienen hijos" y le doy toda la razón.

Y que tu familia se meta en tu vida, bueno, es algo que te esperas. Pero que el personal sanitario, especialmente las matronas, pase de las recomendaciones al machaque psicológico, eso no lo vi venir.

Pero sí, todo el mundo parece saber mejor que tú cómo tienes que criar a tu hijo, especialmente si eres primeriza. Hagas lo que hagas, lo vas a hacer mal. Y, en condiciones normales, escuchas algunos consejos, desechas otros y tomas tus propias decisiones, pero amiga, después de parir no estás en condiciones normales. Tienes las hormonas completamente revolucionadas, te emocionas por absolutamente todo, te preocupas por absolutamente todo y lo único que quieres es hacerlo lo mejor posible para que esa pequeña criaturita sea la más feliz del mundo. Estás sensible y todo lo que te dicen te afecta muchísimo. Y la gente parece no aprender que las formas importan, que hay que tener mucho tacto y cuidado con una madre que acaba de dar a luz.

Entre las mil cosas que puedes hacer mal está el tema estrella: la lactancia. Supongo que aquí cada madre tiene su historia; la mía es que no he tenido suficiente leche. Y, digan lo que digan las matronas, no todas las mujeres somos iguales, ni física ni fisiológicamente; y tampoco lo son los bebés. Por mucho que lo intentes, puede que la cosa no salga adelante y que tu bebé no coja peso. Y no es culpa tuya. Puede que el enganche sea bueno, que estés todo el santo día con el bebé al pecho y, ni por ésas, produzcas suficiente leche. Pero te aseguro que te culparán y que, hagas lo que hagas, lo harás mal.

Te tocará escuchar que el problema eres tú porque "no te pones al niño al pecho lo suficiente", porque desde luego no hay otra explicación posible al problema. No. Es una verdad universal por lo visto. Estás recién parida/operada de cesárea, físicamente hecha mierda, sin dormir, sin encontrar tiempo para comer o ducharte, culpándote por todo, preocupándote por todo, poniendo siempre a tu hijo por delante mientras tú pasas completamente a un segundo plano... Y todo lo que te dicen te afecta muchísimo.

Y entonces, como la leche materna es lo mejor que puedes darle a tu hijo,  intentas probar diferentes alternativas a ver si consigues que remonte. Unos especialistas te dirán que dejes al niño en el pecho lo que quiera, otros que limites la duración a 20 minutos por pecho porque el niño se cansa. Lo pruebas todo, incluso te pones al sacaleches después de cada toma. Haces todos los esfuerzos que están en tu mano, pero parece no dar resultado. Y, en ese estado, con tus ojeras, con tu culpabilidad... en definitiva, con tu flojera física y psicológica, llega alguien de tu familia y te suelta que "vas a matar a tu hijo de hambre por empeñarte en darle el pecho".

Olé. Lo que me extraña es que no haya más depresiones post-parto... Las hormonas son un chiste en comparación con el bombardeo de opiniones contradictorias que te llegan desde el personal sanitario y tu familia.

Y, por supuesto, aparte de la lactancia hay otras cien mil cosas que puedes hacer mal, las hagas como las hagas. Porque cada quién tendrá su opinión (especialmente otras mujeres que hayan sido madres) y, muchas veces, incluso serán contradictorias. Si coges al niño en brazos, lo estarás mal acostumbrando y, ojo, que los niños son muy listos y te hacen chantaje incluso con menos de un mes de vida. Si, en cambio, lo pones en la hamaquita o en la cuna, mal hecho, porque el niño lo que necesita es estar en brazos de su madre. Con la misma ropa, pasará frío y calor a la vez. Al cambiar el pañal hay que darle crema, darle aceite y no darle nada. Los bebés recién nacidos deben estar en ambientes tranquilos y se les debe hablar bajito, pero a la vez tienen que acostumbrarse al ruido y las visitas. Deben estar con su madre, pero los tiene que coger toda la familia... Y así sucesivamente.

Si algo he aprendido en mi corta experiencia como madre es que lo mejor que puedes darle a tu hijo eres TÚ. Tu amor, tu paciencia, tus mimos... Y nadie conoce a tu hijo como tú. Ni tu madre, ni tu tía, ni tu suegra, ni la matrona. Incluso me atrevo a decir que ni su padre. Me da igual que seas primeriza porque esa criaturita es parte de ti y tú la quieres con locura y aprendes a entenderla. Aprendes cuándo llora por hambre o por sueño, cuándo quiere que la cojan en brazos y cuándo quiere estar con su madre y con nadie más. Cree en ti. Los consejos que sean eso: consejos y recomendaciones. No te culpabilices, porque lo vas a hacer bien. Cría a tu hijo como TÚ creas que es mejor; déjate llevar por tu instinto. El mejor consejo que me han dado desde que soy madre es que hay que relajarse, disfrutarlo y dejarse llevar por la intuición. Y yo añadiría una cosa más: paciencia. Mucha paciencia. La necesitarás más con la familia que con el bebé. Piensa que, en realidad, quieren lo mejor para él aunque no te digan las cosas con tacto. Escúchales, que se sientan partícipes, pero no te dejes avasallar por el "lo sabré yo, que he criado X hijos y están todos aquí estupendamente". Primeriza o no, la madre eres tú y eres lo mejor para tu hijo. Lo vas a hacer bien. Créeme.

domingo, 22 de enero de 2017

Carta a mi amigo expatriado

Hace cuatro o cinco años que te fuiste. Decidiste que tu siguiente paso en la vida pasaba por emigrar y vivir en otro país. No sabes cómo te admiro, incluso te envidio. Vivir en otros lugares es una de las experiencias más enriquecedoras que se pueden tener en la vida. Me alegro mucho por ti. Cada uno tiene que encontrar su propio camino e irlo construyendo paso a paso. Tú estás construyendo el tuyo de una forma valiente, que seguro que te lleva a grandes sitios en tu vida.

Pero te fuiste. Y has cambiado. Es normal, vivir ciertas experiencias nos cambian a todos. Ya no eres la misma persona que eras, pero tengo noticias para ti: yo tampoco. Vuelves de visita a cabo de uno o dos años y esperas que las cosas sigan igual aquí. Que deje todo lo que estoy haciendo por ir a recibirte con los brazos abiertos. Al fin y al cabo has decidido pasar un día de visita. Y quieres seguir haciendo el mismo tipo de planes que hacíamos. Después de un viaje de miles de kilómetros, ¿qué son unos pocos metros por mi parte?

Te entiendo. Y tengo ganas de verte, de que me cuentes tus experiencias y anécdotas. De recordar viejos tiempos. Y, si puedo, haré por quedar contigo. Incluso aunque suponga adaptarme a un plan que no me guste especialmente. Pero no esperes que te ponga por delante de otras personas o eventos que ya tenía planificados. Tú te fuiste. Perdiste ese "derecho".

Igual es más sencillo que todo eso. El tiempo y la distancia ponen a prueba las relaciones. Sé que yo no soy buena en mantener el contacto, sobre todo si supone un esfuerzo. Es cierto que las relaciones hay que cuidarlas, todo requiere mimo y atención. Pero las personas tenemos capacidades y tiempo limitados, así que no nos queda otra que elegir dónde ponemos nuestra atención y nuestros cuidados. Y la vida ya es difícil de por sí como para complicarla de más. Creo que también hay que dejar las relaciones fluir.

Al final el objetivo es ser felices: tú y yo. Juntos o separados. No sabemos qué nos depara la vida ni cuándo se volverán a cruzar nuestros caminos. Estaré encantada de volver a conocerte (o reconocerte). A las distintas personas en las que te vayas convirtiendo. Te presentaré a las personas en las que me vaya convirtiendo yo.

Y mientras tanto, por el camino, dedicaré mi atención a las personas que están aquí, día a día. Que me acompañan cuando tengo un día malo. Que celebran conmigo cada buena noticia. Que por circunstancias, momento de sus vidas o los factores que sean, tienen un camino más "paralelo" al mío.

No es una cuestión de justicia o venganza ni nada por el estilo. Es tan simple como que sólo vivimos una vez y cada segundo de nuestra vida es valioso porque nunca se volverá a repetir. Y yo quiero vivir cada segundo tomando las decisiones que más feliz me hagan. Sin hacer daño a nadie, por supuesto, empezando por mí misma.

lunes, 9 de febrero de 2015

Fuego


800 mil años después seguimos quedándonos atontados mirándolo.

domingo, 25 de enero de 2015

Pi en el parque


Las matemáticas forman parte de nuestra vida. Están en todas partes :)

sábado, 17 de enero de 2015

Desconectando


No sé qué será, pero algo especial tienen las luces del atardecer.

martes, 13 de enero de 2015

Descubriendo


Rincones de España por los que merece la pena pasear.

sábado, 10 de enero de 2015

Rituales


Una buena taza de café calentito para empezar bien la tarde.

Manías




Forman parte de quiénes somos.

Nueva sección: Fotografía

Hace tiempo que tengo una cámara réflex, pero no acabo de sacarle el máximo partido todavía. Aunque me gusta mucho la fotografía, creo que no he conseguido aún expresarme a través de ella. Las fotos de paisajes están bien, las puedes enmarcar y colgar en el salón... ;) pero me gustaría explorar eso de "capturar momentos", que creo que es la verdadera esencia de este arte. Así que voy a intentarlo. Y a ver si, con un poco de suerte, aprendo una cosilla o dos :)

martes, 30 de septiembre de 2014

Mejorar la memoria

Haciendo un curso, he leído estos "trucos" para mejorar la memoria que me parecen interesantes y que me gustaría compartir:

- Hablar en voz alta mientras se hace algo que después solemos olvidar ayuda al cerebro a recordar: darse instrucciones o enunciarlo en voz alta.
Por ejemplo, para memorizar el nombre de una persona a la que acabamos de conocer, es útil repetirlo varias veces: "Hola María, encantada de conocerte. ¿A qué te dedicas, María?"

- En concreto en el caso de los nombres, también es útil concentrase en la persona, en sus detalles, y utilizar la imaginación para "fijar" el nombre. Se puede buscar algún detalle característico "pelo largo y liso", "mentón prominente", "ojos muy azules" o incluso de su trabajo o personalidad.

-Si te cuesta memorizar números, puede ayudarte convertirlos en palabras e incluso formar frases. También solemos memorizar mejor números que tienen un significado para nosotros, como fechas importantes o matrículas. Otro recurso es buscar relaciones entre números, si van en orden creciente, si uno es el doble del anterior, etc.
Ejemplo: para memorizar 2649 podemos dividirlo en dos e inventarnos una frase como "José tiene veintiséis años y su padre cuarenta y nueve"

- ¿Qué pasa cuando tenemos algo "en la punta de la lengua"? Que cuanto más nos empeñamos en recordarlo, más nerviosos nos ponemos y más difícil es para el cerebro recordarlo.
  • Lo mejor es dejarlo, ponerse a hacer otra cosa y, probablemente, al cabo de un rato nos venga la palabra. 
  • Otra opción es empezar a decir palabras que empiezan por las distintas letras del abecedario en orden ("aldea", "barco", "bicicleta"...), esto ayudará a que cuando lleguemos a la primera letra de nuestra palabra, nos salga automático.
  • Si esto no funciona, trata de asociar a contextos. ("Esto es algo que me sucedió en el trabajo, estando en la oficina, donde tengo el ordenador..."). 

Hay que tener en cuenta que la memoria funciona por asociación, así que tanto a la hora de memorizar como a la hora de recordar, es bueno buscar un contexto, una relación entre conceptos.

- Es muy importante el bienestar físico y mental para favorecer la memoria:
  • Dormir bien (unas 8 horas diarias).
  • Realizar ejercicio aeróbico, que favorece la oxigenación del cerebro. No hace falta que sea mucho, caminar varias veces por semana es suficiente.
  • Ser optimista y tener sentido del humor; un estado emocional positivo ayuda al cerebro a estar distendido y poder concentrarse en memorizar.
  • Evitar el estrés, las preocupaciones, etc. Practicar relajación o meditación para calmar la ansiedad si es necesario.
  • Moderarse en el alcohol y evitar el tabaco.
  • Moderar la cafeína ya que, si bien momentáneamente puede ser estimulante para la memoria, a largo plazo inhibe cierta capacidad de adquirir recuerdos.

- Finalmente, uno de los mejores "trucos" es utilizar esquemas, escribir todo cuando el recuerdo se tiene fresco. Muchos "genios" siguen un diario donde van reflejando lo que hacen en el día, para ayudar a fijarlo y para poder volver a ello si la memoria les falla :)

miércoles, 5 de marzo de 2014

Usar Microsoft Office con Wine en Linux

Aunque muchos me dirán que utilice LibreOffice, lo cierto es que hoy por hoy, Microsoft Office ofrece más opciones y es el más usado. Lo que más nos suele ocurrir a los usuarios de Linux es que seguimos siendo minoría, así que tenemos que adaptarnos a los .docx, .pptx etc. y a que, si tratamos de abrirlos con nuestro SW libre, todo se descoloca y no hay forma de entender el documento que nos han pasado.

Ésta es la situación que más frecuentemente me ocurre a mí, pero no es la única. Hay más de un programa o juego que está hecho específicamente para Windows y no se puede usar en Linux tal cual, necesitamos algún tipo de emulador. No hay que preocuparse, porque hay un SW megarequetestupendo, llamado Wine que hace ese trabajo para nosotros. Está en los repositorios, pero dependiendo de vuestra distribución de Linux, puede ser que no esté la última versión. Con que sea posterior a la 1.1.24 es suficiente.

Para instalar Wine en Ubuntu:
sudo apt-get install wine

Para saber la versión:
wine --version 

Si es necesario, se puede añadir el repositorio en Ubuntu:
sudo add-apt-repository ppa:ubuntu-wine/ppa

Una vez tengamos Wine instalado, podemos instalar Ms Office 2007 (esta versión está bastante probado que funciona, hay algún post que explica cómo hacer para el 2010, pero yo no lo he probado). Hacemos click derecho en el fichero "setup.exe" y seleccionamos "Abrir con Wine cargador de programas de Windows". A partir de aquí la instalación se hace como cualquiera de Windows.

Sólo nos falta un paso más para que Ms Power Point funcione: abrir la configuración de Wine (escribiendo en consola winecfg o en el menú de aplicaciones>Wine>Configurar Wine) y sobreescribir la librería "riched20". En la pestaña "Librerías" buscamos "riched20" en el desplegable central y le damos al botón de "Añadir". Aplicamos cambios y debería funcionar todo.

Los posts que mejor lo documentan y de los que me he ayudado para escribir:
http://www.webupd8.org/2011/01/how-to-install-microsoft-office-2007-in.html
http://ubuntuforums.org/showthread.php?p=6936072

martes, 11 de febrero de 2014

Conectar dispostivo Android con KUbuntu via MTP


Como usuaria de Linux y propietaria de un Nexus 7 me veo siempre en la necesidad de hacer malabarismos para pasarme archivos del ordenador al tablet y viceversa.
Siempre acabo usando el correo electrónico o dropbox para tales menesteres, pero no parece una solución muy buena :(

No sé en otras distribuciones ni con otros entornos de escritorio, pero en KUbuntu, que es el que yo uso, se puede utilizar kio-mtp para usar el protocolo MTP (Media Transfer Protocol) integrado con Dolphin, el navegador de ficheros.

Toda la información la he obtenido aquí
Se puede instalar simplemente con el gestor de paquetes apt, añadiendo el repositorio necesario:
sudo apt-add-repository ppa:philschmidt/ppa-kio-mtp-daily
sudo apt-get update
sudo apt-get install kio-mtp


**Recordad que para cortar o pegar en la consola hay que mantener pulsado el shift también

martes, 19 de noviembre de 2013

VPN "para pobres"

Una VPN (Virtual Private Network) permite crear un "túnel" a través de Internet de forma que un ordenador remoto actúe como si estuviera en una red privada.

Hay numerosos tutoriales en la red sobre cómo crear y configurar VPNs en Linux, así que de momento, no voy a entrar en este tema. Lo que propongo aquí es una alternativa rápida que puede ser útil si sólo se quiere utilizar una aplicación concreta de la red local o acceder a algún tipo de servicio que no está disponible remotamente.

Lo único que necesitamos es tener un servidor ssh en algún ordenador de la red local que tenga una ip pública* (además de otra ip perteneciente a la subred) para que podamos conectarnos desde el ordenador remoto. Éste, por su parte, tendrá que tener un cliente de ssh. Ambos, cliente y servidor, suelen venir instalados por defecto en muchas distribuciones.

En el cliente (ordenador remoto) tendremos que escribir:

ssh usuario@ip_pública -L puerto_local:ip_privada_servicio:puerto_servicio

Lo que estamos haciendo es conectarnos por ssh al ordenador de la red local y decirle que redirija el tráfico que proviene de la ip_privada_servicio a través del puerto_servicio a nuestro ordenador en el puerto_local.

Vayamos término a término:
  • usuario: un usuario que tengamos en el ordenador que tiene el servidor ssh. Al ejecutar el comando ssh nos pedirá la contraseña.
  • ip_pública: también podría ser el nombre del ordenador en la red y utilizar dns. Ejemplos: "icaro.empresa.es", "163.100.60.23".
  • puerto_local: ponemos el que queramos. Yo normalmente pongo un valor grande, de puertos que no están asignados, para que no haya conflicto. Si queremos poner puertos ya asignados, tendremos que ejecutar el comando como root.
  • ip_privada_servicio: sería la ip privada (aunque también podría ser pública, dependiendo de cómo sea la subred) perteneciente a la red local a la que no se puede acceder desde Internet. Ej: "10.2.101.35"
  • puerto_servicio: el puerto del servicio al que queremos acceder en la red local. Ej: "80" en el caso de la web.
Un ejemplo de uso podría ser que desde mi casa quiero acceder a una web de la empresa que sólo es accesible en la red local. Supongamos que tengo un ordenador en esa red que se llama "icaro" y tiene como ip pública 163.100.60.23. En "icaro" tengo un usuario que se llama "irene". El ordenador de la red local que aloja la página web tiene como ip privada 10.2.101.35.

En un terminal, ejecuto:

ssh irene@163.100.60.23 -L 10000:10.2.101.35:80

Me pedirá la contraseña de "irene". Después, en un navegador, puedo poner localhost:10000 y eso me permite acceder a la página web como lo haría desde "icaro".

*Una ip pública es aquella a la que se puede acceder a través de Internet, es "visible" para todo el mundo y, por tanto, tiene que ser única en la red. Una ip privada es sólo visible para la subred en la que se encuentra, como ocurre generalmente en nuestras casas (el router tiene una única ip pública que nos da la compañía para comunicarnos con el exterior y todos los ordenadores/dispositivos que tenemos en casa se conectan a él mediante ips privadas). Los rangos de direcciones para ips privadas son: de 10.0.0.0 a 10.255.255.255, de 172.16.0.0 a 172.31.255.255 y de 192.168.0.0 a 192.168.255.255.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Instalación de Matlab 2012 en Linux

Yo lo he hecho siguiendo esta página y me ha ido bien:

http://rutaxt.blogspot.com.es/2012/05/como-instalar-matlab-2012-en-linux.html

Lo único malo es que salta publicidad, pero si la minimizamos y no le hacemos caso, no pasa nada.

Aparte de lo explicado en la web anterior, otro paso más que yo he dado es crear un enlace simbólico para lanzar Matlab desde línea de comandos escribiendo sólo "matlab":

sudo ln -s /usr/local/MATLAB/R2012a/bin/matlab /usr/bin

Lo que estamos haciendo es crear un enlace simbólico en la carpeta donde están las aplicaciones (/usr/bin) llamado "matlab" que apunta al script /usr/local/MATLAB/R2012a/bin/matlab

Asociar magnets en Firefox

El protocolo magnet es muy útil cuando queremos descargar torrents. Cada vez que tengo que configurar un nuevo ordenador, se me olvida que para que funcione con Firefox hay que seguir primero unos pasos.

En la siguiente web viene muy bien explicado:
http://blog.desdelinux.net/como-asociar-los-magnet-links-en-firefox/

Resumiendo, hay que seguir los siguientes pasos:
  1. Abrir Firefox y escribir about:config en la barra de direcciones
  2. Saldrá un aviso para "manazas": hay que darle al botón ¡Tendré cuidado, lo prometo!
  3. En el listado de parámetros que aparece, hay que hacer clic derecho y seleccionar la opción Nuevo > Sí/No 
  4. El nombre de la preferencia es: network.protocol-handler.expose.magnet 
  5.  El valor que hay que darle es False, para que sólo nos pregunte a qué aplicación queremos asociar los magnets la primera vez.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Cambiar colores en el "prompt"

Una de las primeras cosas que me gusta configurar en Linux es el aspecto del terminal (línea de comandos, consola, etc).

Yo esto lo hago porque tengo tres ordenadores entre el del trabajo y los personales y tener en cada uno el prompt con diferentes colores me ayuda a distinguir rápidamente cuál estoy usando en cada momento (especialmente cuando trabajo de forma remota).



En la wiki de ArchLinux hay una entrada muy completa en la que se explican las diferentes posibilidades; en concreto a mí me gusta la versión en inglés, que es la que he enlazado.

Además del color, también se puede elegir cómo queremos que se muestre la información en el prompt. Yo no siempre uso la que viene por defecto, sino que me gusta que tenga el siguiente formato:

[usuario@nombre_equipo directorio_actual]$

En concreto, yo en el directorio actual muestro sólo la última carpeta en la que estoy, no la ruta completa, como se puede ver en la imagen anterior.

Todo esto se puede configurar editando el fichero .bashrc que tenemos en la carpeta pesonal (/home/usuario). Podemos usar cualquier editor de texto, ya sea por línea de comandos, como vim o nano, o gráfico como kate, gedit, geany, etc.

En ArchLinux sólo hay que editar una línea. Yo lo que hago es comentar* la que viene por defecto y escribir otra en la que hago los cambios.

#PS1='[\u@\h \W]\$ '
PS1='\[\033[1;36m\][\u@\h \W]\$\[\033[0m\] '

En este caso, sólo añado un color al principio y vuelvo al color por defecto al final para que lo que se escriba después del prompt ya salga normal. El color que yo he puesto en este caso es un cyan intenso, donde intenso significa que saldrá en negrita. En el artículo de la wiki de Arch tenéis la lista de colores posibles.

Como veis, \u es el usuario, \h, el nombre del host (equipo) y \W el directorio actual sin poner la ruta completa (para poner toda la ruta sería \w).

En Ubuntu en realidad es hacer lo mismo, pero el .bashrc por defecto viene más completo, con una estructura condicional en la que podemos elegir si queremos un prompt coloreado o el por defecto.

- Por un lado, queremos que tome el prompt coloreado, para lo que hay que descomentar la línea:
#force_color_prompt=yes

- Por otro, editamos el prompt coloreado a nuestro gusto. Yo además del color, como he comentado, también cambio la manera de visualizar las cosas. El modo original sería:
usuario@nombre_equipo:ruta_completa_directorio_actual$

Y yo le añado los [] al principio y al final, cambio : por un espacio y no pongo la ruta completa.

Todo esto os lo muestro en las siguientes  líneas:

if [ "$color_prompt" = yes ]; then
    PS1='\[\033[1m\]\[\033[35m\][${debian_chroot:+($debian_chroot)}\u@\h \W]$ \[\033[0m\] '
else
    PS1='${debian_chroot:+($debian_chroot)}\u@\h:\w\$ '
fi

 

En este caso, he puesto por separado el color y la intensidad, simplemente para que veáis las dos formas posibles. Es equivalente a ponerlo como en el ejemplo de Arch, \[\033[1;35m\].



*Para los no familiarizados con la programación, los comentarios son porciones de código que no se ejecutan. Ahí podemos poner lo que queramos, así que se suele utilizar para explicar lo que hace una porción de código o para "reservar" código que ahora no se usa pero que puede querer usarse en un futuro - esto último no es una práctica muy deseable, pero se utiliza ;)
En concreto en bash, los comentarios empiezan por #, así que cualquier línea que lo tenga al principio es como si no estuviera.

martes, 12 de noviembre de 2013

Linux para "dummies"

Llevo usando Linux desde que era pequeña, así que he pasado por diferentes distribuciones y entornos de escritorio. Aun así, después de más de 10 años de usuaria, sigo teniendo dudas básicas que, cuando pregunto a mis compañeros, desencadenan un "¿de verdad no sabes eso?".

Linux siempre se ha considerado algo para "frikis", así que empezar a abrirse paso es complicado y, generalmente, no hay nadie que te explique las cosas desde cero, se presupone que tienes que estar ducho en toda clase de comandos.

Ésta es una de las principales razones por las que he empezado la sección de "tecnología", para intentar ponerla "al alcance de todos", para intentar explicar las cosas como me gustaría que me las hubieran explicado a mí. Para que otras personas también puedan participar y enseñarme "trucos" que han ido aprendiendo con el tiempo. Para que los que somos usuarios no expertos podamos aprender a soltarnos y perder el miedo a todo lo que no sea darle a tres botones en una interfaz :)

Actualmente, estoy trabajando con dos distribuciones distintas: Ubuntu 12.04 y ArchLinux.

Y ya que nos ponemos en lo básico, empecemos por el principio, ¿qué es una distribución? Aunque en la Wikipedia viene muy bien explicado, resumiendo, las distribuciones son como un "pack" en el que se incluyen el "kernel" de Linux (un sistema operativo basado en Unix), una serie de librerías y un conjunto de paquetes de software, así como la forma de gestionarlos.

El gestor de paquetes de cada distribución es diferente, pero todos se basan en lo mismo: permiten instalar diferentes programas y sus dependencias por medio de unos bloques o "paquetes" que pueden tener diferentes extensiones (.deb, .rpm, etc).

Cada distribución, además, suele tener asociado un entorno de escritorio ("las X" o el "servidor de las X" son términos que también se utilizan). Los principales de los que habréis oído hablar son Gnome y KDE, pero hay también otros. Normalmente, cada distribución trae uno por defecto, pero suele ser configurable. Al igual que pasa con las distribuciones, decir cuál de estos entornos es mejor es imposible. Cada uno tiene sus seguidores y suele ser difícil convencer a los usuarios de uno para que se pasen al otro :)

Así que las distribuciones son simplemente eso, una forma de distribuir el software de forma modular. Algunas, además, están soportadas comercialmente, pero en concreto las que yo uso son gratuitas y el mayor soporte es la comunidad.


¿Por qué Ubuntu 12.04 y ArchLinux?

Cuando uno empieza en el "mundo Linux" es más sencillo utilizar distribuciones como Ubuntu, en las que todo viene más configurado por defecto y están más preparadas para usar nada más instalar. Ubuntu tiene la ventaja de que cada vez empieza a haber más aplicaciones desarrolladas (compiladas) para ella y es de las más fáciles de usar.

Por temas de compatibilidad, utilizo Ubuntu 12.04 en la Universidad. La versión concreta se debe a que es una versión "LTS" (long term support), lo cual significa que seguirá habiendo actualizaciones y parches durante 5 años. Esta "estabilidad" es buena cuando se trabaja en equipo desarrollando software, pero para un usuario particular, está muy bien tener la última versión.

En Ubuntu, las versiones se etiquetan según el año y el mes de lanzamiento. Por ejemplo, 12.04 indica que salió en abril de 2012.

Las nuevas versiones de Ubuntu traen el entorno Unity, diseñado para ser más "usable" que los anteriores de Gnome. Esto ya va en gustos. Yo personalmente prefiero utilizar KDE y así lo tengo configurado. Aunque en el día a día, casi todo lo que uso es por línea de comandos, así que poco importa el entorno de escritorio...

Por otra parte, cuando ya se tiene algo más de conocimiento sobre Linux, Arch presenta la ventaja de ser muy ligero y configurable. Llevo utilizándolo en mi ordenador personal menos de un año, pero estoy muy contenta con él. Tienes que instalarlo tú todo y requiere más tiempo de configuración, pero si te gusta tenerlo todo personalizado, merece la pena.



Partiendo de esto, los posts que iré poniendo serán sobre cosas con las que yo me vaya encontrando. No es mi intención hacer tutoriales extensos para cada tipo de sistema sino solucionar problemas que, como a mí, les hayan podido surgir a otras personas. De antemano digo que no soy ninguna experta y que a mí también me gustaría poder aprender de los comentarios de los demás.

Nota: puede que la terminología que he usado no sea del todo precisa; mi objetivo no es ser purista, sino que cualquiera pueda entenderlo.

Nueva sección: Tecnología

Después de abandonar el blog durante más de un año por falta de tiempo, vuelvo a la carga con esta nueva sección.

Mi idea es utilizar este espacio para compartir trucos, enlaces e información en general, que pueda ser útil para aquellos que, como yo, tienen que pelearse a diario con ordenadores.

Por supuesto, si se me ocurre alguna frikada que incluir, no dudéis que lo haré, ¡la cabra siempre tira al monte! :)

jueves, 26 de julio de 2012

... que la espera nunca desgaste tus sueños ;)


Siempre he creído en cuentos de hadas, en historias de amor maravillosas, en el príncipe azul y en todos esos rollos que nos meten en la cabeza desde pequeños. Y es bonito crecer creyendo en la magia, pero conforme te haces mayor, te vas desencantando y dando cuenta de que la realidad es muy distinta… ¿o simplemente es que dejamos de creer y de tener ilusión por las cosas?

Igual no es que las cosas sean tan diferentes, igual es que cambia el cristal desde el que miramos. A lo mejor el truco es no perder nunca la esperanza y mantenernos fieles a nuestros sueños, porque al final llega el día en el que se cumplen. Hace falta paciencia, constancia y no rendirse. Hay que ignorar a los que te enseñan el camino fácil. Las mejores cosas de la vida se hacen esperar, pero cuando llegan, la felicidad que traen con ellas es inconmensurable.

Es cierto que la espera a veces se hace dura, hay momentos de flaqueza y situaciones que hacen que quieras darte por vencido. Pero no hay que tirar la toalla, hay que seguir creyendo, porque los cuentos de hadas existen. Al menos para los que sabemos vivirlos :)